Llama mi atención una amiga (un beso) sobre una ley aprobada por la Xunta de Galicia que concede ayudas a personas en paro que quieran emprender un negocio como autónomos. Las cuantías a percibir son las siguientes, y copio:
A) 5.000 euros para desempleados en general.
B) 6.000 euros para jóvenes desempleados de 30 o menos años.
C) 7.000 euros para mujeres desempleadas.
D) 7.500 euros para personas emigrantes retornadas, trabajadores o trabajadoras (sic) procedentes de empresas en crisis, personas desempleadas de larga duración y personas desempleadas que agotasen la prestación por desempleo.
E) 8.000 euros para desempleados con discapacidad o pertenecientes a colectivos en riesgo o situación de exclusión social.
F) 10.000 euros para mujeres desempleadas con discapacidad o pertenecientes a colectivos en riesgo o situación de exclusión social.
Ejemplo 1: una señora de 37 años que quiera montar una fábrica de zapatillas, una tasca o una clínica dental (caso C) percibirá un 40% más que un señor de 37 años que quiera montar una fábrica de zapatillas, una tasca o una clínica dental (caso A).
Ejemplo 2: una señora manca que quiera abrir una librería, una gestoría o un taller (caso F) percibirá un 25% más que un señor manco que quiera abrir una librería, una gestoría o un taller (caso E).
¿Por qué? Por sus huevos. Sus, de ellos.







