Joseph Ellis: American Sphinx

Uno de los libros que pude leer durante estos días fue la monografía de Joseph J. Ellis sobre Thomas Jefferson que lleva por título American Sphinx. The Character of Thomas Jefferson (Nueva York, Alfred A. Knopf, 1996). Lo compré en Londres de segunda mano, algo que no me acaba de convencer, y lo devoré entre un par de aviones y un par de tardes lluviosas. Probablemente cuanto más se sepa sobre Historia de América mejor se comprenderá el libro, pero creo que es una obra accesible para cualquiera, ya que se trata de la típica síntesis a muy buen nivel con ciertas aportaciones específicas salpicando el texto a la que son tan dados los anglos.

El libro se estructura a partir de un prólogo, cinco grandes capítulos, un epílogo y un apéndice. En el primero se alude al interés que esta figura ha despertado tanto en la Historiografía como en el público, haciendo incluso referencia a Clay Jenkinson y sus celebradas puestas en escena de Jefferson (por ejemplo, ésta). Por supuesto, las más destacadas biografías y los grandes proyectos editoriales también son mencionados. El ejemplo paradigmático de publicación ambiciosa sería la edición íntegra del ingente caudal de textos que de su mano salieron y que desde hace años está imprimiendo Princeton University Press bajo el título The Papers of Thomas Jefferson.

Los cinco capítulos son en realidad marcos en los que el autor encuadra grandes momentos de la vida del presidente, con pequeños saltos en el tiempo para clarificar algunas de sus argumentaciones. Así, el primero de ellos, “Philadelphia: 1775-76”, nos sitúa en la convención en la que las colonias decidieron liberarse de la tiranía de Jorge III y le dieron forma legal con la redacción de la Declaración de Independencia (aquí mi comentario de otro librico al respecto). El segundo, “París: 1784-89”, nos lleva a los contactos de Jefferson con la Europa de su tiempo y con algunos de los padres de la nunca bien –es decir, mal– ponderada Revolución Francesa. El tercero, “Monticello: 1794-97”, nos habla del Jefferson que ha dimitido de su cargo en el primer gobierno del general George Washington y se ha refugiado en su querida hacienda de Virginia, mientras se abre más y más la brecha que produce la primera bipolarización política en Estados Unidos, entre Federalistas y Demócrata-Republicanos. El cuarto capítulo, “Washington, D.C.: 1801-04”, se centra en la primera presidencia de Jefferson y, casi podríamos decir, las líneas de pensamiento que rigieron los EE.UU. durante los dos mandatos de éste y los cuatro subsiguientes de dos de sus estrechos colaboradores: Madison y Monroe. El último capítulo, “Monticello: 1816-26”, nos relata los últimos años de la vida del presidente con una especial atención al fascinante intercambio de correspondencia entre él y John Adams, hasta el cuatro de julio en que ambos murieron.

El epílogo lleva por título “El futuro de una ilusión” y, francamente, sobra. Y el apéndice se centra en el cotilleo histórico morbosete sobre el caso Sally Hemings. Y aunque son poco más de cuatro páginas, no lo leí. Se me ocurren mejores maneras de perder el tiempo.
El principal defecto: le faltan mapas. Y es que hay mucha gente que no entiende que los libros de Historia tienen que llevar mapas. Y como sobre Jefferson hablaré en bastantes más ocasiones y esto ya es demasiado largo, por hoy lo dejo aquí. Quede dicho a modo de resumen rápido que el libro está bien, que es bastante –y sólo bastante– serio en el tratamiento de la materia, que se lee fácilmente y que, de segunda mano pero en perfecto estado, me costó ocho libras. A uno diez: ocho ochenta.

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3 comentarios

  1. Yo cada vez soy menos de comprar libros. Hay una biblioteca pública que me viene muy cómoda y es un gasto evitable, porque no suelo releerlos.

    No conozco nada de la historia de los EEUU: solo sé que los del partido demócrata son los malos :) Falta tiempo en esta vida para hacer muchas cosas interesantes.

    Feliz año. Se ha notado que no estabas :)

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  2. ana ryder

     /  15/01/2010

    “Los del partido demócrata son los malos”. ¡Hala, qué provocación! xD Son prácticamente lo mismo excepto por pequeños acentos en lo social.

    Yo releo muchísimo, pero últimamente tengo que mirar muy mucho qué es lo que compro por problemas de espacio.

    ¡Hey! Bienvenido… :)

    Responder
  3. noatodo

     /  15/01/2010

    Yo estoy más cerca de Dicybug que de ti, Ana. La historia del partido demócrata es una sucesión de despropósitos sin solución de continuidad que se puede resumir (arrabalera y tendenciosamente) en meter a los ciudadanos en problemas económicos y en guerras. No necesariamente por este orden.

    Los problemas de espacio. Ays. Nos pasa a todos. Yo tengo libros incluso en un armario, clamando por salir de él. Pero sigo manteniendo mi teoría del 10%; desde que cobré mi primer sueldo recién licenciado he dedicado siempre al menos el diez por ciento de mis ingresos a la compra de libros.

    Es un placer volver a veros.

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