No recuerdo quién decía que la gente se dividía en brahmsianos y brucknerianos. Yo, sin lugar a dudas, formo parte del primer grupo.
He intentado mil veces meterle el diente al otro con la esperanza de caer seducido algún día por sus trompetazos y sus repeticiones. Pero lo único que consigo es aburrirme, ponerme tenso y acabar con la cabeza como un bombo. Y, de verdad, que no hay manera. Ni poniendo a mi amigo Furtwängler, ni al bueno de Eugen Jochum, ni al doctor Karl Böhm, ni a Carlo Maria Giulini, ni tampoco a Celibidache.
Pero como muestra de buena voluntad voy a colgar hoy su Te Deum . Personalmente, lo que viene después del contundente “Aeterna fac cum sanctis tuis” ya me sobra. En todo caso, suena a continuación el Te Deum de Anton Bruckner en una versión karayánica. No me lo tengan en cuenta; es lo que hay con imágenes.
***
Para quien no se crea la importancia de las versiones, que compare el primer vídeo del presuntamente wunderbar con esto.
Ah, por cierto: Anton Bruckner, Te Deum, WAB 45. Anna Tomowa-Sintow, Agnes Baltsa, David Rendall, José van Dam. Coro del Singverein y Filarmónica de Viena, Herbert von Karajan, 1978.

Miss Fidget Wonkham-Strong
/ 29/08/2010Como muestra de buena voluntad lo he escuchado, pero tengo que decir que has hecho trampas, que esto dura sólo 25 minutos y no da fe del verdadero tostón bruckneriano. A mí también me gustaría intentar que me gustara algo suyo, pero me da pereza estar más de una hora intentándolo. ¡Si hasta pillarlo en la radio me desespera!
noatodo
/ 01/09/2010¿Sabes que el sábado estuve aquí?
Miss Fidget Wonkham-Strong
/ 02/09/2010Cómo se cuida, señor No a todo
.
noatodo
/ 03/09/2010Lo que haga falta por mejorar el alemán, jeje.