Mi receta para combatir la tristeza y la depresión es siempre la misma: música de Mozart en vena de forma machacona el tiempo que haga falta. En concreto, suelo recetar los primeros tiempos de sus conciertos para piano, excepción hecha del 13, el 15, el 23 y el 25. En este sentido, esta maravillosa caja con el gran Rudolf Serkin al piano es la mejor solución posible. Debería estar en cada casa.
Hoy les dejo por aquí mis dos conciertos para piano favoritos de Mozart. Casualmente, los dos fueron tocados en la ceremonia de coronación del emperador Leopoldo II y al segundo de ellos le quedó el sobrenombre de “concierto de la coronación”, aunque no hubiera sido compuesto para tal evento.
En primer lugar, pueden ver a Maurizio Pollini interpretando bajo las siempre sabias órdenes del Dr. Karl Böhm la parte solista del número 19 (que sigue por aquí):
(Mozart: Concierto para piano nº19, KV. 459, Fa M, Maurizio Pollini, Filarmónica de Viena, Karl Böhm)
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Y para continuar, una versión absolutamente extraordinaria, acaso la mejor disponible en disco, del número 26:
(Mozart: Concierto para piano nº26, KV.537, Re M. Clifford Curzon, Sinfónica de Londres, István Kertész)

Ful Izquierdo
/ 25/02/2012Sencillamente maravilloso.
Miss Fidget Wonkham-Strong
/ 26/02/2012100% agreed. Los de violín también son buenos chutes de endorfinas.
noatodo.org
/ 27/02/2012Yes! Mis favoritos en plan “música positiva” son el 3 y el 4. Siempre el primer movimiento. Soy de primeros movimientos, qué le vamos a hacer.
Y esto: http://www.youtube.com/watch?v=yRUlzJn8UeU