RT @vigilis: Huelga de funcionarios de prisiones en Portugal. 14.000 presos incomunicados con el exterior. Seguimos para bingo. 4 hours ago
RT @elreystadesnudo: Pues @cultrun ya pide en El Mundo de mañana (hoy) migrar a un sistema de capitalización privado. Rajoy no hará ni caso… 5 hours ago
RT @vigilis: Dos colegios, una comisaría, una sala de exposiciones, infinidad de tiendas y cientos de coches son destruidos en Estocolmo. Z… 5 hours ago
Nikolaus Pevsner empieza su Breve historia de la arquitectura europea diciendo:
Un cobertizo para guardar bicicletas es un edificio; la catedral de Lincoln es una obra de arquitectura.
Y está muy bien eso de poner ejemplitos para evitar tener que dar definiciones.
Atención, preguntas (retóricas). ¿Es esta capilla una obra de arquitectura? ¿Es este transformador a modo de campanario una obra de arquitectura? ¿El conjunto de capilla más transformador se convierten por derecho propio en un conjunto arquitectónico? ¿Es el feísmo galaico una vanguardia postvanguardista? ¿Está el artista haciendo algún guiño? ¿Quieren ver más chapuzas galaicas?
Y hablando de servicios públicos y de este ayuntamiento, la empresa pública de transportes de Madrid paga una media de 46.000 euros anuales a los 5.735 conductores; sus 170 técnicos rondan los 60.000 euros anuales; sus 180 administrativos cobran una media de 42.000 euros; y sus 13 directivos, 96.000.
Repetida hasta la saciedad en sociolecto politiqués, y haciendo que Orwell quede como una monjita cantarina sin imaginación, la letanía de “la austeridad” lleva meses flotando en el ambiente, como la canción la oveja. Dato: la deuda de España crece a una velocidad de 400 millones al día; no era tan alta desde 1910. Mientras, la prensa repite mantras así. Y una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Pregunta: “¿gasta usted más de lo que ingresa?”. Respuesta: “sí, pero…”. “¡Ni pera ni manzana!”.
Recuerdo que mi amigo Jefferson sostenía que incurrir en déficit era una estafa y un abuso de poder, ya que implicaba cargar con deudas a las futuras generaciones. Es decir, a gente que no los había votado. Por ejemplo, en esta carta a John Taylor del 28 de mayo de 1816:
And I sincerely believe (…) that the principle of spending money to be paid by posterity, under the name of funding, is but swindling futurity on a large scale.
Este miércoles hará 200 añazos del nacimiento de Wagner. Ea; cuatro horas de Tristán e Isolda para celebrarlo. Dirige Fu y canta gente maja.
(Wagner: Tristán e Isolda. Ludwig Suthaus, Kirsten Flagstad, Blanche Thebom, Josef Greindl, Dietrich Fischer-Dieskau, Edgar Evans, Rudolf Schock, Rhoderick Davies, Chorus of the Royal Operahouse, Philharmonia Orchestra, Wilhelm Furtwängler, 1952)